Consultar a una Psicóloga:
Para la mayoría no hay dificultad saber cuándo debemos ir al médico. Sentimos algún dolor físico y pedimos turno sin darle demasiadas vueltas al tema. Sin embargo, seguimos mostrando dudas y reticencias a la hora de consultar a una psicóloga, sobre las que para algunos surge apelativo de "loqueros". Concepto erróneo por demás. Muchas personas asocian el consultar a una psicóloga con reconocer que se padecen graves problemas mentales que no son capaces de controlar y resolver. Surgen preguntas como "estaré loco", "qué pensarán mis familiares o amigos". Otro obstáculo que dilata la decisión a la consulta es el temor o verguenza en contarle a un desconocido nuestros problemas más íntimos. Mostrarnos tal cual somos, sacarnos la careta que a veces utilizamos frente a otros para no mostrarnos vulnerables, hablar de frustraciones, obsesiones, complejos, inseguridades o debilidades que tantos años llevamos ocultando o disimulando. Es así como por unas u otras causas, y a pesar de que algo en nuestro interior nos muestra que necesitamos ayuda y que contar nuestras penas a familiares o amigos no es suficiente por mejor intención que tengan en aconsejar o escuchar, nos demoramos demasiado en solicitar una entrevista con un profesional especialista en psicología y en general se llega a un punto que ya no podemos más. Por qué llegar a este punto? Este retraso, de semanas, meses e incluso años puede agravar un problema que atendido a tiempo quizá se hubiera resuelto. Por eso deje de dar vueltas y entienda que pedir ayuda a un profesional que ha estudiado y se ha preparado es el primer paso para poder dejar de padecer y empezar a comprender lo que le sucede y buscar en conjunto una solución. Se trata de los mas preciado que tiene, su propia vida. Cree que no merece darse una oportunidad de tener una vida mas placentera?







